Embalaje de madera para transporte marítimo internacional

“Necesito un embalaje de madera para transporte marítimo internacional, ¿qué especificaciones y normativa debe cumplir?”

Esta es una de las preguntas que más nos hacemos ante la primera exportación vía marítima, en el post de hoy vamos a intentar aclarar todas las dudas que surgen.

Antes de meternos en la normativa vamos a detallar las especificaciones que este embalaje debe cumplir.

El transporte marítimo somete a nuestra carga a grandes esfuerzos de tipo físico y de tipo químico:

  • Físico, debemos tener en cuenta a la hora de elegir embalaje que éste debe ser resistente a esfuezos en prácticamente todas las direcciones (a diferencia de otros tipos de transporte), por lo que la carga a transportar debe ser lo más solidaria posible a la caja (evitar todos los movimientos internos) y ésta estar dimensionada y diseñada para absorber todos estos esfuerzos externos a los que va a ser sometida.

  • Químico, por otra parte las condiciones ambientales de este transporte (% humedad relativa, concentración de agentes corrosivos,…) pueden provocar daños en la carga, por ello es necesario garantizar un ambiente neutro alrededor de la misma que garantice una ausencia de agentes corrosivos y humedad. Para ello la forma más extendida y eficaz es acondicionar la carga en una bolsa aislante (de aluminio) cerrada de forma estanca y acompañada de sales desecantes en su interior que absorban la humedad inicial que hay dentro de la bolsa (para el cálculo de cantidad y tipo de sales ver el siguiente post). Otra forma muy extendida de protección es la utilización de plástico retractil (adaptable al controno de la carga) para que la pieza a embalar contenga en su interior la menos cantidad de aire posible. En la siguiente imagen podemos ver una pieza retractilada con plástico blanco opaco con protección UV (resitencia a la radiación solar). También debemos conocer otros productos que existen en el mercado como el plástico VCI, Netnocor, etc.

 

En cuanto a normativa exigible al embalaje de madera, la norma que debemos seguir es la ISPM / NIMF en su apartado Nº15, que regula las características que debe cumplir la madera para poder ser importada en otro país, a continuación os dejamos el enlace a la versión española e internacional de esta norma:

NORMA TÉCNICA FITOSANITARIA ESPAÑOLA

NORMA NIMF Nº15 (INTERNACIONAL)

Debemos tener en cuenta que todo embalaje de madera conforme a esta norma debe estar debidamente identificado con el sello que refleja el tipo de tratamiento al que ha sido sometido y el nº de identificación del fabricante (más info).

Como conclusión ,ante la necesidad de un embalaje de madera para transporte internacional marítimo, debemos selecionar un embalaje resistente que absorba los esfuerzos externos y acondicionar bien nuestra carga en él de forma que esta  carga y el embalaje formen un único sistema referencial, posteriormente si es necesario debemos aislar debidamente la carga del ambiente exterior usando cualquiera de los sistema de detallamos con anterioridad, en cuanto a la normativa este embalaje debe llevar su correspondiente marcado y disponer de un certificado de conformidad del mismo por parte de fabricante, aunque éste no es de obligatoria exigencia, puede ser requerido por el país de destino si lo cree necesario.

Sales desecantes, capacidad de absorción y normalización.

Comenzamos el año retomando un tema ya tratado en nuestro blog, las sales deshidratantes o desecantes, son empleadas cada vez con más frecuencia para el embalaje de cargas en transportes sobre todo marítimos, pero .. ¿estamos utilizando correctamente la cantidad adecuada de sales desecantes? ¿que es una unidad DIN? ¿todas las sales desecantes absorben la misma cantidad de humedad? En este post vamos a intentar contestar a todas esta preguntas.

Para calcular la cantidad de unidades DIN de sales necesaria que vamos a necesitar para garantizar un ambiente “seco” nos vamos a basar en la norma DIN 55474, que de forma empírica define como:

n = 1/a · ( V · b + m · c + A · e · D · t )

Siendo “n” el número de unidades DIN ,”a” la cantidad de vapor de agua absorvido por unidad de sal, para 20 % RH a = 3 g; 40 % RH a = 6 g; 60 % RH a = 8 g, “V” el volumen dentro del embalaje, “b”  la humedad por unidad de volumen de aire interior, “m” peso en kilogramos , “c”  gramos de humedad por kilogramo de peso, “S” superficie de embalaje en metros cuadrados, “e” factor de corrección, para 20 % RH e = 0,9, para 40 % RH e = 0,7 y finalmente para 60 % RH e = 0,6, “D” permeabilidad en gramos por metro cuadrado y  finalmente “t” el tiempo de almacenaje.

Como resumen, con carácter general, una unidad DIN equivale a una absorción de 6g de agua, para absorber estos 6g de agua son necesarios unos 30g de sales desecantes aproximadamente (depende del tipo de sal y de las condiciones).

De este modo podemos tomar esta tabla como referencia:

Cómo hemos comentado ya en este blog, existen varios tipos de sales desecantes en función de su composición química, por lo que debemos conocer siempre su capacidad de absorción y la cantidad de unidades DIN por unidad de masa.

Como conclusión debemos asumir tomar como referencia las unidades DIN y a partir de ello podremos calcular los gramos de cada sal que necesitamos. Partiendo de estas unidades DIN nunca nos vamos a equivocar con la cantidad de sales necesaria.

Bolsas Termosoldables

La bolsa termosoldable, bolsa aislante o material barrera es un elemento muy utilizado en embalaje para evitar la corrosión, sobre todo cuando se trata de embalar elementos metálicos y electrónicos.

Protección química

Se utiliza conjuntamente con las sales desecantes para evitar precisamente la humedad que oxida el metal en trayectos largos en barco, aunque también se emplea para la protección de maquinaria y otros productos a largo plazo, por ejemplo para su almacenamiento si está previsto que éste sea largo.

COMPOSICIÓN.

Este material está compuesto principalmente de aluminio y polietileno. Dependiendo del fabricante, la proporción de cada material e incluso el tipo de plástico utilizado pueden variar. Por ejemplo, en ocasiones se añade poliéster, plástico PET o polipropileno. En cuanto al polietileno, puede ser de alta o de baja densidad.

Algunos materiales barrera tienen más plástico que aluminio o viceversa. La calidad y la correcta protección del producto dependerán en gran medida del grosor total del film barrera con el que se construyan las bolsas y de cuántos gramos pese por metro cuadrado, además de la proporción de aluminio que lleve. Cuanta más cantidad de aluminio contenga el material en detrimento del plástico, menor será la transmisión de vapores en el interior del envase.

Este material es impermeable y resistente a factores externos como los rayos ultravioleta.

PRESENTACIÓN.

Generalmente podemos encontrar este material en rollos cuyas medidas pueden variar en función de las necesidades del cliente, aunque también es habitual encontrar fabricantes y empresas que venden las bolsas ya hechas con las medidas que el cliente estime oportunas.

Protección química 1
La bolsa termosoldable también tiene la posibilidad de ser cerrada al vacío si se desea, con la ayuda de máquinas especiales que absorban el oxígeno del interior de la bolsa. De esta forma la protección del producto contra la oxidación es mayor.

Existen diversas formas de sellar esta bolsa. Como su propio nombre indica, la forma más habitual es con calor, aunque podemos decantarnos también por cierres de plástico que hermetizan el envase.

 

 

Este material también admite impresión, por lo que es frecuente que una empresa imprima su propio logo corporativo, además de las especificaciones del material y la temperatura a la que ha de someterse para su sellado.

Este material ha de fabricarse cumpliendo la normativa DIN 55531-1, que constituye el estándar alemán y europeo en general. Otros estándares mundiales equivalentes a esta norma que podemos encontrar son los siguientes:

–        EEUU: MIL-B-131.

–        Francia: NF H 00310.

–        Alemania (clasificación militar): TL 8135-0003.

–        Reino Unido (clasificación militar): DEF STAN 81-75/1.

 

especificaciones bolsa retráctil

 

Para concluir, es conveniente apuntar la principal diferencia que existe entre el material barrera con aluminio y otros materiales de plástico que veremos más adelante, como el film retráctil o el VCI. Para trayectos largos en barco, condiciones meteorológicas adversas o largos periodos de almacenamiento, el aluminio es la opción más conveniente para la correcta protección del producto frente a los compuestos plásticos, ya que es mucho más resistente.