Embalajes contenedor más conocidos

Continuamos realizando nuestro repaso a diversos productos de embalaje que podemos encontrar en el mercado. Esta vez, le toca el turno a algunos de los embalajes contenedor más utilizados en todo el mundo, como son los cercos (también llamados aros) y los pallet box.

CERCOS O AROS

Están fabricados con tablones de madera de pino unidos por bisagras de acero galvanizado y apoyados sobre un palé. En ocasiones, y para mayor refuerzo, en cada lado se colocan dos tablas en lugar de una. Actualmente, muchos fabricantes también se decantan por el OSB para la fabricación de estos aros, ya que es un material resistente y económico, aunque también podemos encontrar aros de plástico y de cartón.

Generalmente tienen las dimensiones del palé europeo (1200 x 800 mm), aunque existen otros estándares.

Su principal característica es su versatilidad, ya que al ser apilables gracias a sus bisagras, el cliente puede superponer los que crea conveniente para conseguir una caja con la altura adecuada a sus necesidades. Además, son empleados por sectores  muy diversos y aportan gran estabilidad en el traslado de cargas.

 

Otra característica importante es que son plegables, por lo que son una alternativa muy eficiente a la hora de ahorrar costes en materia de logística (almacenamiento y transporte).

Esta forma de embalaje es además económica, resistente y duradera, ya que pueden llegar a tener una vida útil de hasta 10 años. Por lo tanto, se trata de un producto que no necesita una gran inversión y que es amortizable. Es además fácilmente reemplazable, ya que si un cerco se daña, puede sustituirse rápidamente por otro de idénticas características.

A los cercos también se les puede añadir accesorios, como separadores con diversas alturas y divisores interiores hechos de madera y plástico, así como esquineras para una mayor estabilidad a la hora de apilar los cercos, soportes, porta-etiquetas o ganchos.

 

PALLET BOX

Los pallet box son cajas de cartón ondulado colocadas sobre un palé de madera o cartón, muy utilizadas en la industria alimentaria, aunque también en otros sectores por su versatilidad.

El cartón corrugado puede llevar hasta tres ondas y puede tener distintos grosores, dependiendo del tipo de onda que posea según la siguiente tabla:
Tabla Palet Box, cartón Este tipo de embalaje se usa principalmente para expositores comerciales, siendo un medio económico para emplazar en supermercados a modo de contenedor de producto y como método publicitario, ya que el cartón es un material en el que se puede imprimir fácilmente. Pueden incorporársele distintos huecos o estantes para la colocación del producto.

Sus dimensiones varían en función de los palés estándar, generalmente el europeo (1200 x 800 mm) y el universal o americano (1200 x 1000 mm).

Se componen de un palé, una base, cuatro laterales y una tapa. Al igual que ocurre con los cercos, otra de sus características es que se puede plegar sobre sí misma.

De este modo, los laterales, ya unidos, se pliegan sobre la base, colocando la tapa encima y ahorrando costes de almacenaje y transporte.

Como veis las innovaciones en materia de embalaje se centran sobre todo en la logística y el ahorro de costes sin descuidar la calidad que nos proporcionan los embalajes convencionales. Estos, junto con la Caja Eco, son ejemplos de cómo este sector ha ido evolucionando con el paso de los años y nos dan una muestra de cómo serán los embalajes del futuro, a caballo entre la flexibilidad, el diseño y la resistencia.